Aunque su obra ha ganado reconocimiento mundial, Manuel Puig sigue siendo un autor “raro” y a menudo incomprendido en el canon literario. Novelista y dramaturgo, Puig se formó en el cine y utilizó las técnicas cinematográficas para construir sus narraciones, explorando las convenciones del melodrama, el folletín y la cultura popular. Sus novelas, que rompen con los géneros tradicionales, abordan temas como la soledad, el deseo, la homosexualidad, el exilio y el rol de la mujer en la sociedad. Su estilo, caracterizado por la reproducción de diálogos y el uso de cartas, telegramas y otros documentos, lo convirtió en un precursor de la novela posmoderna en Latinoamérica.