02 Oct Murió Griselda Gambaro: a los 98 años se fue la autora que le enseñó al teatro argentino a mirar el poder de frente
La literatura argentina perdió a una de sus voces mayores. Griselda Gambaro murió el 15 de septiembre de 2026, a los 98 años, y con ella se fue la dramaturga que durante seis décadas convirtió el escenario en un lugar donde se podía decir lo que afuera no se dejaba decir. Autora de El campo, Los siameses, La malasangre y Antígona furiosa, fue también novelista, cuentista y una de las primeras mujeres en ocupar el centro de un oficio que en la Argentina de los años sesenta era casi exclusivamente masculino.
Había nacido en 1928 en La Boca, en una familia de inmigrantes. No fue a la universidad: eligió escribir y trabajar, y se formó leyendo en una biblioteca socialista del barrio. Su irrupción llegó en 1965 con El desatino, estrenada en el Instituto Di Tella bajo la dirección de Jorge Petraglia. La obra incomodó a casi todos: traía un lenguaje absurdista y cruel a una escena dominada por el realismo social, y abrió una puerta por la que después pasaron varias generaciones de dramaturgos argentinos.
La dictadura la leyó con atención y la prohibió. Su novela Ganarse la muerte fue vedada por decreto en 1977 por considerarla contraria a “la institución familiar y al orden social”, y Gambaro se exilió en Barcelona con su marido, el artista Juan Carlos Distéfano, que murió en julio de este mismo año. Volvió para ser parte de Teatro Abierto en 1981 con Decir sí, una de las piezas más filosas de ese ciclo de resistencia cultural que se hizo mientras los militares todavía gobernaban.
Su obra tiene un tema que vuelve una y otra vez: cómo opera la violencia dentro de las casas, de las familias, de las parejas, y cómo esa violencia doméstica es la misma que después se vuelve política. La malasangre, de 1982, ambientada en el Buenos Aires de Rosas, dejó una línea que se repite desde entonces como una contraseña: “¡Yo me callo, pero el silencio grita!”. No hacía falta explicar de qué hablaba.
Los reconocimientos llegaron tarde pero llegaron todos: Premio Municipal en 1968, Premio Nacional de Teatro en 1994, múltiples premios Argentores, distinciones Konex, el Premio a la Trayectoria del Instituto Nacional del Teatro en 2016 y el doctorado honorario del IUNA en 2011. Abrió la Feria del Libro de Buenos Aires en 2005 y fue la voz argentina en la Feria de Frankfurt en 2010, el año en que el país fue invitado de honor.
Entre sus novelas quedan Ganarse la muerte, Después del día de fiesta y El mar que nos trajo; entre sus obras teatrales, además de las ya nombradas, Real envido, Morgan, Mi querida y El don, estrenada en 2015, cuando tenía 87 años y seguía escribiendo. Esa continuidad es, quizás, lo más notable de su trayectoria: no hubo en su obra un período dorado y después una larga despedida, sino una insistencia parejísima que atravesó censuras, exilios y cambios de época sin bajar la exigencia.
Fuentes:
https://letralia.com/noticias/2026/09/16/murio-griselda-gambaro/