El jueves 10 de julio, el Teatro Alvear fue escenario de un sentido homenaje al escritor argentino Martín Caparrós, titulado “Caparrós y amigos”. Desde una silla de ruedas en el centro del escenario y visiblemente conmovido, el autor —quien padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA)— compartió palabras de agradecimiento y emoción frente a un público colmado que lo ovacionó con aplausos y gritos de “¡bravo!”.
Durante una hora y media, 27 familiares, colegas y amigos leyeron fragmentos de Antes que nada, sus memorias, en una celebración íntima y profunda que también tuvo su versión en Madrid meses atrás. Caparrós abrió el evento leyendo pasajes sobre su enfermedad: “Mientras siga vivo, quiero seguir vivo”, dijo, rechazando el lugar de víctima.
Entre risas y lágrimas, los textos recorrieron su vida personal y profesional entrelazada con la historia argentina: desde la dictadura y el exilio hasta encuentros literarios, pasiones futboleras y su infancia. Uno de los momentos más celebrados fue cuando su madre, la médica y psicoanalista Martha Rosenberg, leyó un fragmento sobre su gestación con humor y ternura, provocando carcajadas en la sala.
El dibujante Miguel Rep ilustró en vivo los momentos narrados, desde un Caparrós bebé hasta escenas con Perón o en Boca Juniors. Participaron figuras como Claudia Piñeiro, María O’Donnell, Ernesto Tenembaum y Cristian Alarcón, entre otros, además de mensajes grabados de Jorge Fernández Díaz, Leila Guerriero y Reynaldo Sietecase.
En su despedida, Caparrós recitó versos propios: “He luchado y lucho, y de esa no me salgo… Me han dado felicidad, de esa que cuando se da nunca cae en el olvido”. Su lectura cerró una noche que, como su escritura, mezcló dolor, lucidez y celebración de la vida.